Ubaldo

Hay un accidente.En Rosario.Un taxi.Una ambulancia del ejército.Lleva un niño que se quemó.Chocan.El taxi queda con la trompa desecha.La ambulancia cruzó con roja.Porque un niño llora.Quemado.Avanza muchos metros en dos ruedas.Pero no vuelca.No, gracias a Dios.El chofer sabe que no fue él.El que la mantuvo.Fue Dios.Porque el señor ama los niños.Y el Ubaldo pensó lo mismo.La mami le dijo que Dios amaba a los changuitos.Y era la fiesta del día del niño.Y él había entrado Read More …

Payasitos

El problema era que el perro ladraba mucho. Demasiado. – ¡Ay, pero la culpa no es del animal! – decían. Como si aquella explicación estúpida hiciera que sus ladridos me dejasen dormir. Tampoco se debía a que los vecinos estuviesen todo el tiempo fuera, pero sí lo estaban en mis horas de descanso.Así que un día hice cuatro o cinco croquetitas y las rellené con los gránulos rojos del veneno para ratas. No sé por Read More …

Difícil de explicar

Había sido una mañana tranquila. Un par de llamados por hipertensión, un niño que había recibido una descarga eléctrica y un tipo en moto que había chocado contra una volqueta. Gonzalo se negaba a aceptarlo, pero ese hombre estaba vivo por borracho. – Casi se mata, por borracho – decía. Eso era indiscutible, pero los borrachos tienen un dios aparte, salen con moretones (o la clavícula rota, como en este caso) de accidentes que le Read More …

Los cuchillos del “Chumbo” Guerra

Aparte de algunos muy buenos jugadores de fútbol, Artigas nunca había dado otros deportistas conocidos. No era que a la gente le importara mucho, la verdad sea dicha; porque teniendo al Independencia, a Wanderers y San Eugenio, los artiguenses ya estábamos locos de contentos. Hasta que apareció el Chumbo Guerra.El Chumbo Guerra cambió todo. Porque la gente se puso a escuchar ciclismo de un día para el otro, porque el Chumbo corría que era un Read More …

Jogging

Aunque la religión estaba prohibida desde los tiempos de la revolución, Lin Ke Tong era un ferviente adepto a una de las más modernas entre ellas; el jogging. Trataba de correr siempre que podía, cualquiera fuese la ciudad a la que estuviera destinado. Y lo hacía sólo, habitualmente, pues los miembros de la Guoanbu debían mentir sobre su trabajo. No era imprescindible hacerlo, pero nadie se sentía cómodo con él luego de saber que pertenecía Read More …

El colibrí

(El portador de buenas noticias) Mi padre decía que el trabajo era una distracción. Que, a veces, cuanto más pesada o compleja era una tarea, el tiempo pasaba más rápido.Así que dos días después que falleciera, decidí volver al trabajo.Para no “quedarme en casa pensando” … El problema, es que yo trabajaba como portero; el volver al trabajo buscando distracción y trajín podía ser cierto para mi padre, que era mecánico industrial, pero para un Read More …

Kepler-907c

“Trescientos setenta billones de kilómetros. Poco más o menos. O dicho en un lenguaje que hacía que nuestro trabajo pareciera más interesante, treinta y nueve años luz. A esa distancia había nacido la emisión que respondió una de las preguntas más antiguas de la humanidad… Cuando de pequeño miraba Cosmos, una de las frases de Sagan me marcó profundamente; recuerdo su hablar pausado diciendo: Qué gran desperdicio de espacio sería si realmente estuviésemos solos. Miré Read More …

Compañeros de mesa

Pietro Vilela estuvo a punto de cortarse cuando la idea llegó a su cabeza. Bajó la Gillette con una sonrisa incrédula, ¡las cosas que se le ocurrían a uno cuando la radio no funcionaba! El tano es un hombre puntual, decían en el ministerio, siempre marca en hora. Incluso cuando los paros de transporte dejaban medio capital a pie, el tano Vilela no llegaba ni un minuto tarde. Ni a la oficina ni al café. Read More …